sábado, 3 de marzo de 2018

3 de Marzo: Los estudiantes del Caribe (II)

Tenemos un proyector.

Bueno, corrijo, la empresa tiene un proyector, yo no tengo nada. Lo malo es que la empresa no tiene un portátil para que yo pueda proyectar y mi portátil es demasiado moderno para la empresa. Vamos, mi portátil no tiene VGA y la empresa solo tiene el puto cable VGA, el primer día solucioné la papeleta pidiendo prestado un HDMI a mi compañera de piso, pero macho... todos los días igual no podemos estar, así que al segundo día me traje un adaptador de HDMI a VGA de casa (no se porqué explico esto, si la mitad de mis lectores no sabes de que hablo, pero en fin....) y lo conecte... y no iba.

Y no había forma humana de que fuera.

Así que le escribí a V para que me trajera un puto cable HDMI que funcionara (aviso para el futuro, si necesitáis algo de V tenéis que pedirlo con fotos o saldrá mal) para dar la clase, y mientras tanto puse a los caribeños a jugar al bingo. El (primer) problema es que el bingo que tenía esta diseñado para jugar con unas 60 personas y yo tenía 20 alumnos (no sufráis por mi, esto se solucionó con los putos belgas de mierda cabrones entrando a la clase tarde) así que la cosa se alargó durante una agónica media hora.

Media hora que supo a diez horas, porque la mitad de los polacos y todos los belgas del inferno hijos de satanás no sabían los números en español, así que tenía que decírselo alzando los dedos, en plan:

46, 4 (IIII) 6 (IIIIII)

Y yo soy una descoordinada de la vida, así que más de una vez mostré dedos que no debía.

El otro problema es que no había sitio para todos, así que nos tenemos que traer sillas de la cafetería.

Realmente tengo que admitir que es un punto positivo, porque para traer las sillas fui y volví arrastrando los pies, para tardar más y hacer tiempo.

En fin, después de tener una ganadora en el bingo les mandé al recreo. ¿Os imagináis tener el recreo solo después de media hora de clase? No, espera, que eso mola.

¿Os imagináis mandar a vuestros estudiantes al recreo después de dar solo media hora de clase? Vergonzoso. Y yo ya era la segunda vez que lo hacía.

En fin, me fui a esperar que llegase V y cuando vi el corsa lleno de cagadas de gaviota vi el cielo abierto, pero duró poco. V me traía otro puto cable VGA.

- Tía este no es.

- Si, que aquí pone hdmi.

- Ya, pero este es como el que tengo, no es el que sirve,

- ¿Y que hago? ¿Voy al chino y lo cambio?

- Arooo, cámbialo. Voy contigo, que no quiero volver ahí dentro, no se que hacer con ellos.

- Vamos al chino este de abajo y compra un rotulador para la pizarra.

Incisito, si, tenemos una pizarra en clase, una de estas blancas en las que escribes con un rotulador que se borra fácilmente, lo que no tenemos es uno de esos rotuladores que se borran fácilmente.

Todo muy lógico.

En el chino no tenían uno de esos rotuladores que se borran fácilmente... ups, spoiler.

Compré un rotulador en el chino y me fui corriendo a clase, que ahora que lo pienso, no se porque corrí si no tenía ninguna prisa por ir a la clase, mientras que V iba a por otro cable.

Me puse a explicarles la hora dibujándola en la pizarra del infierno, y cuando me dispuse a ponerles horas para que adivinasen que hora es llegó el ridículo. LA PUTA PIZARRA NO SE BORRABA.

Cualquiera que me conozca sabe que yo tengo una tendencia a la risa floja, me río cuando me cuentan un chiste, me río cuando estoy feliz, me río cuando me cuentas tus desgracias, me río de las desgracias de the Bluest Eye y no me río en los entierros porque eso es muy de Ada Colau.

Así que me empecé a descojonar porque no se podía borrar, los chavales se empezaron a descojonar también y me aplaudieron. ¿Y sabéis lo que hice? Inclinarme y aceptar el aplauso lo mejor que pude. Me fui de alumnos en alumno preguntándole la hora, y finalmente llegó V con el HDMI y pude dar el resto de la clase bien. O al menos todo lo bien que se puede en mi puta aula, porque el proyector apunta a la pared tal que así:

Que desde aquí lo mismo se ve hasta bien, pero desde el fondo de la clase se ve tal que asao:

Amos, una puta mierda.

Si esta clase fue una puta mierda (no sé porque, algo me dice que tengo que ampliar mi vocabulario) la siguiente fue aún peor, porque en esta al menos me reí, pero en la siguiente los chavales no se implican una mierda y se hace eterno. Lo que a estos primeros había tardado hora y media en explicarles a los siguientes se lo expliqué en 50 minutos.

Jo.

Les tuve que mandar al recreo y buscar algo en google para ponerles una presentación.

En fin, si este segundo día fue una mierda, el tercero no os vayáis a creer que fue mucho mejor. Está lloviendo en Málaga (que ya es desgracia venir del Caribe a disfrutar de la Costa del Sol y encontrarte lluvia todos los días, aunque los Caribeños van en pantalón corto de todas formas, jo, me siento estafada, resulta que en el Caribe hace más frío que en Málaga) y se suponía que tenía que sacarles a la calle, previendo que no iba a poder le avise a mi ¿jefa? de que no teníamos aula y no podíamos ir fuera lloviendo, ella me dijo que reservaría el aula... y cuando me presenté allí no solo me dijeron que no tenía aula (y que no me iban a dar ningún sitio dónde meterles hombreyá) sino que el día anterior tampoco teníamos aula reservada y que no sabía porque me la dieron (menos mal que no me pidieron que les devolviera el tiempo que habíamos estado allí)

Como llevo mucho sin poner una foto, voy a poner esta toda cutre para contar una última anécdota.



Eso es mi dulce y delicada mano tratando de limpiar la pizarra con un trapo y... salivitas... Yo de verdad... la anécdota es que le pedí el trapo a la limpiadora y la limpiadora me dijo de usted.

En recepción también me dijeron de usted, tanto al entrar como al salir.

Y yo que soy muy de decir a la gente mayor (cuando soy consciente de que son mayores, pero eso es otra historia...) pues me sentí muy incómoda y les dije que no, que nada de usted, pero como mis alumnos estaban por allí no quise decir mi edad, no vaya a ser que me pierdan el respeto (el poco que me quede después de lo de la pizarra)

Si te paras a pensarlo es raro, me da más corte dar clase a chavales de 22 años teniendo yo 25, que el que me daba el año pasado cuando daba clase a gente de 40 y pico.

jueves, 1 de marzo de 2018

1 de Marzo: Los estudiantes del Caribe (I)

Esto va a ser largo, así que coged palomitas.

Todo empezó con V volviéndose de Oxford. Y podría contar que le pedí cien veces que me diera la fianza para vivir juntas, pero no quiso porque no había encontrado trabajo y cuando encontró trabajo ya habíamos alquilado la habitación, pero no lo voy a hacer porque se lo he echado en cara muchas ve... ups, se mescapo. 

En fin, como no íbamos a vivir juntas, cuando pasó el mes de rigor para que se cansara de su trabajo, empezó la broma de pues vamos a trabajar juntas. Al principio era muy mucha broma, porque yo aún estaba estudiando y no había mucho tiempo, pero con el paso de los meses la broma dejó de ser tan broma.

V: - Oyes, que el 26 de febrero necesitamos gente para hacer x, te pagarían unos 50 euros.
48:- 50 eurooos, yuhuuu.

Unos días después.

V: -Oyes, que al final no hace falta, que traen a gente de Sevilla.
48: -50 euros... noooo.

Unas semanas después:

V: -Oyes, que necesitamos alguien para todo el mes, que de clases de español.
48: - €.€

Tres días antes del 26:

48:- Pues aún no me han llamado.
V:- Ya te llamarán.

Desde septiembre al 26 de febrero solo me han llamado para una entrevista, una de unos chorrocientos curriculums que he mandado... así que cuando me llamaron no contesté. Y me volvieron a llamar y volví a no contestar. Tengo un puto problema con lo de contestar el móvil, ¿vale? 

Por suerte no tenía que preocuparme, no tenían más gente interesada en el puesto de trabajo (esto no es broma, así que ya os da una idea del trabajo que me espera)

Mis estudiantes iban a ser del caribe y belgas, belgas guays, cocineros para restaurantes importantes. Si sabéis algo de Bélgica ya sabréis lo grande que ha sido la ostia. 

Si no lo pilláis, os diré que el primer día en el albergue desactivaron las alarmas anti-humos para fumar en sus habitaciones, jodiendo todo el sistema. Cuando les pillaron, les echaron la bronca... entonces pusieron plástico tapando las alarmas. Qué difícil es explicar las cosas siendo políticamente correcta, oyes.

Y con este panorama me presento en mi primera clase, con los del caribe y belgas mezclados. O eso se suponía, porque allí todos eran rubios. Durante unos minutos pensé que podría ser profesora de verdad, los chavales sabían cosas, me prestaban atención y bueno... dan poco tema del que escribir, la verdad. 

Bueno si, un pequeño detalle, porque son esas cosas que son bonitas y te hacen plantearte que lo mismo la enseñanza no está tan mal, es muy guay cuando después de una clase un alumno se te acerca y te pide sacar fotos a los apuntes porque los considera importantes, es una de esas cosas que te toca el kokoro, te toca la vocación y te motiva.

Luego empezó la segunda clase y la motivación se fue a tomar por culo y la vocación se fue al cielo, porque en el infierno mando yo y allí no la he visto.

Los chicos del caribe tienen que hacer un examen, así que empiezo a repartirlo, una chica levanta la mano.

- No tenemos lápices.
- ¿Tenéis algunos en vuestras habitaciones?
- No.

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Niños y niñas, adultos y adultas, seres humanos en general, si os vais a pasar un mes en un país extranjero de vacaciones, pues mira, no hace falta que llevéis lapices, ni bolis, ni nada más que crema solar si vas a la playa y crema solar si vas a la nieve (bueno, algo de ropa ya si tal), pero si lo que vais es a hacer prácticas y dar clases de español, pues tío, lo mismo meter un puto boligrafo en la maleta no ocupa demasiado espacio y puede venir bien. Digo yo, vaya.

Los caribeños estaban cortados, empezamos la clase y todo bien, saludos, presentaciones, entonces ¿mi jefa? llamó a la puerta y llegaron los belgas. 

Dramatización de los sucesos:



Con deciros que hasta los del caribe les pusieron cara de asco. Y se acabó la calma, y se acabó todo.

Seguro que alguna vez habéis estado en clase y habéis oído al profe de turno quejarse de que tiene demasiados alumnos y habéis pensado que vaya gilipollez, si lo mismo es explicar para 10 que para 100. 

Pos' no. Los profesores tienen razón.

Ostias, es que os juro que en Huelva nunca estuve en una clase que tuviera tantos alumnos. Vamos, es que ni siquiera hay tanta gente repitiendo la asignatura de Con... Roncha.

La situación es tal que así. Los del caribe no hablan español, solo un poco de inglés y caribeño. Los belgas no hablan español, ni inglés, ni caribeño, solo francés. Yo hablo ingles y español (bueno, el español últimamente lo escribo más que lo hablo), pero apenas hablo francés y nada de caribeño.

Así que les pido a los de la belgique que me firmen la hoja de asistencia... 


Este mes va a ser muy largo.